Aeropuertos Seguros en la era post pandemia

Por Rodrigo Pombo Cabral, Experto en innovación en seguridad para empresas para el Sur  de Latinoamérica y Brasil de Motorola Solutions 

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Hasta el 2019, el sector viajes y turismo contribuyó con el 10,3% al PIB mundial, y fue  responsable de generar uno de cada cuatro de los nuevos empleos del mundo. En América  Latina la actividad registraba un crecimiento de entre 4 y 5%, movilizando alrededor de 24  millones de pasajeros, medidos a través del factor de ocupación (la cantidad de personas  que transporta un avión) cercano al 80%. En 2020, tras 16 años de crecimiento consecutivo,  el sector aéreo en América Latina, así como en otras partes del mundo, retrocedió un 59,2%  producto de las restricciones por el COVID-19.(1)

Pasado este momento, ya ha comenzado la recuperación. México encabeza la reactivación en la región con un aumento del 73,8% de su tráfico, seguido por Brasil, con un 69%, y  Argentina con un 19,2%, según datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo  (IATA).(2)

Aunque la tasa de recuperación varía de país a país, hay un punto en común. Los  habituales pasajeros ya extrañan subir de nuevo a un avión y vivir una experiencia de viaje  memorable, incluso mejor que en el pasado. El reloj no se detuvo en la pandemia y la  tecnología siguió avanzando. ¿Acaso esos avances no deberían traducirse también en una  modernización de la industria aeroportuaria? .

Aunque no es visible para el pasajero, en un aeropuerto existe una infraestructura y un  ecosistema de tecnologías que permite que los diversos grupos de trabajo, operacionales,  tripulación, servicios generales, entre otros, puedan estar comunicados sin importar donde  se encuentren o a través de qué dispositivo lo hagan. ¿Qué tal si todas esas tecnologías  convergen en un ecosistema realmente integrado de voz, data, video y analítica?

Tecnologías integradas

Las cámaras ubicadas en puntos estratégicos del aeropuerto, potenciadas por inteligencia  artificial, generan alarmas ante hechos fuera de lo común y en ambientes de alto tráfico,  tienen sensores que indican, por ejemplo; la presencia de personas con temperatura  elevada, verifican la distancia social y velan por el uso correcto de la máscara facial. Todo  ello se convierte en información que puede ser analizada en tiempo real desde el centro de  control y monitoreo, desde donde se procesa y envía la información situacional completa del  acontecimiento (imagen, voz, datos) a los radios digitales de dos vías de los agentes de  seguridad o empleados más cercanos al hecho.

Todos los datos llegan al Centro de Control y Despacho, donde se puede construir una  situación 360° de lo que está ocurriendo en distintas partes de cada terminal. Esto permite  una mayor agilidad de análisis y respuesta, y, al mismo tiempo, administrar todos los  recursos disponibles. En función de los datos recopilados a través de plataformas con GPS  es posible ver quién está disponible y conocer el lugar exacto en el que se encuentran las  personas involucradas. Se puede monitorear, por ejemplo, la ubicación de sillas de ruedas,  que apoyan a pasajeros con necesidades especiales o médicas, máquinas como lavadoras  de piso y movimiento de personal en la plataforma de la aeronave, así como aeronaves en  tierra.

Así, mediante el uso de evidencia registrada en video de alta calidad y herramientas como  la búsqueda por apariencia y el reconocimiento facial es posible determinar todas las  instancias de contacto que una persona específica tuvo durante su paso por un lugar  determinado y, en consecuencia, tomar las acciones más efectivas orientadas a la  contención. Al mismo tiempo, los videos analíticos con autoaprendizaje detectan los  movimientos sospechosos y notifican a los operadores sobre eventos que pueden necesitar  mayor investigación como la presencia de intrusos en áreas restringidas en un pasillo.

Las comunicaciones de sala de control integradas al ecosistema agilizan la respuesta ante  una emergencia por parte de los equipos propios del aeropuerto, bomberos y servicios de  rescate. El personal de seguridad pública, trabajadores de aeropuerto y organizaciones  complementarias están interconectados en una sola plataforma de banda ancha utilizando  smartphones, computadoras, otros radios o teléfonos desde prácticamente cualquier  ubicación. Esto posibilita que tanto el personal de rampa y equipaje hasta grupos de trabajo  externos, como servicios de limpieza puedan responder a diversas situaciones que se  presenten antes de que se agraven.

Si bien pareciera que la pandemia detuvo el reloj, la innovación no se detuvo y hoy es  posible integrar dos soluciones que siempre fueron complementarias pero que no podían  hablar entre sí. A través de la solución Radio Alert los radios digitales hoy pueden  interoperar con soluciones de video, haciendo posible un ecosistema de tecnología  realmente integrado que permite reconocer eventos importantes, anticipar acciones y  ayudar a prevenir situaciones antes de que sucedan.

Todo esto genera una mejor experiencia dentro del aeropuerto que se traduce en  operaciones eficientes, logística confiable con mayor seguridad y protección para los  pasajeros en tránsito y empleados. Después de todo, un aeropuerto es la primera y última  impresión que tiene el viajero de una ciudad, región e incluso país.

(1) Carbone, F. (18 abril, 2020). En 2020 el negocio aéreo en América latina se reducirá a la mitad. Recuperado de:  https://tradenews.com.ar/en-2020-negocio-aereo-en-latam-se-reducira-a-la-mitad/

(2) (4 marzo, 2021). Argentina es el anteúltimo país con mayor recuperación de tráfico aéreo durante 2020. Recuperado de:  https://www.cronista.com/apertura-negocio/empresas/la-argentina-es-el-anteultimo-pais-con-mayor-recuperacion-del-trafico aereo-durante-2020-en-la-region/